
¿Absuelto? El “capo narco” Esteban Alvarado, un titán de la impunidad en la justicia santafesina
La justicia de Rosario ha vuelto a ser el escenario de un fallo que levanta más dudas que certezas. El “capo narco” Esteban Lindor Alvarado, con una condena a prisión perpetua sobre sus espaldas, fue absuelto de una causa por la que la Fiscalía lo señalaba como el cerebro detrás de un violento ataque a un taller de chapería en mayo de 2022.
Mientras los jueces Facundo Becerra, Paola Aguirre y Hebe Marcogliese declararon que las pruebas eran insuficientes para condenarlo, los presuntos “gatilleros” que actuaron en su nombre recibieron penas de entre 8 y 9 años de cárcel. ¿Cómo es que los que apretaron el gatillo son culpables, pero el que dio la orden queda libre de culpa y cargo?
Según la Fiscalía, los atacantes entraron al grito de “venimos de parte de Alvarado”. La extorsión era clara: querían el galpón para esconder los autos de su organización. El dueño del taller, tras el ataque que lo dejó herido junto a un cliente, terminó cediendo, y Clavero y González, dos de los ahora condenados, fueron vistos usando el lugar.
En un sistema donde el pez gordo casi siempre se escurre, esta absolución parece un nuevo capítulo en la historia de la impunidad. El jefe, el que se beneficia del crimen, es declarado inocente, mientras sus peones pagan la cuenta. Esta decisión no solo es un golpe para la Fiscalía, sino que deja un sabor amargo para la sociedad, que ve cómo uno de los criminales más peligrosos de la provincia sigue mostrando que su poder va más allá de las rejas.



