
De acuerdo con la información disponible, el brote de dengue de 2025 en Rosario presenta desafíos particulares, especialmente porque está afectando a barrios de “clase media”. Este fenómeno es notable por varias razones:
- Desplazamiento del foco: Históricamente, los brotes de dengue han tenido una mayor incidencia en barrios vulnerables, donde las condiciones de vida pueden favorecer la proliferación del mosquito Aedes aegypti. Sin embargo, en 2025 se ha observado un desplazamiento hacia zonas de la ciudad con un nivel socioeconómico medio.
- Complicaciones en la prevención: Las autoridades sanitarias se enfrentan a un nuevo reto, ya que las estrategias tradicionales de prevención y control, como las visitas puerta a puerta para el descacharrado y la fumigación, no han tenido la misma respuesta en estos barrios. La gente, en algunos casos, se muestra menos receptiva a dejar entrar a los equipos de salud en sus domicilios.
- Atención médica privada: Un factor que complica la situación es que los pacientes de estos barrios suelen buscar atención en sanatorios privados en lugar de en la red de salud pública. Esto puede retrasar la notificación de los casos a las autoridades, dificultando el bloqueo de la cadena de contagios de manera oportuna.
- Nuevas estrategias de abordaje: Como respuesta, el Ministerio de Salud está planificando una campaña de prevención distinta, buscando llegar a la población a través de otros canales como clubes, centros comerciales y medios de comunicación, adaptando el mensaje a las características y comportamientos de estas zonas.
Las autoridades están enfocadas en la prevención, haciendo hincapié en la importancia del descacharrado (eliminar recipientes que puedan acumular agua) y el control del mosquito. La vacuna contra el dengue es vista como una herramienta más, pero no la principal, ya que las acciones preventivas son consideradas la clave para minimizar el impacto del brote.




