
En las últimas horas se conocieron novedades en la línea investigativa de la causa del triple femicidio narco ocurrido en Florencio Varela. Los fiscales solicitaron la prisión preventiva para los ocho imputados acusados de privación ilegal de la libertad, tortura y homicidio en un contexto de violencia de género contra Brenda del Castillo, Lara Gutiérrez y Morena Verdi. Las víctimas, de 20 y 15 años, fueron engañadas y trasladadas entre el 19 y 20 de septiembre a una vivienda ubicada en la calle Chañar al 700, en Villa Vaettone. Allí fueron brutalmente golpeadas y apuñaladas, algunas heridas antes de morir y otras después, en lo que se presume fue una venganza vinculada al robo de decenas de kilos de cocaína, de acuerdo a lo que precisó Infobae. Por ejemplo, a Lara le cortaron las cinco falanges de la mano izquierda antes de matarla, y Morena, estrangulada, presentaba lesiones post mortem en distintas partes del cuerpo. Los fiscales Carlos Adrián Arribas, Claudio Fornaro, Diego Rulli y Lorena Pecorelli sospechan que el triple crimen podría haber sido ordenado desde Perú.
En paralelo, los investigadores pidieron al juzgado de garantías que declinara su competencia a favor del Juzgado Federal con asiento en Morón que corresponda por turno, según indicaron en un documento de 250 páginas. El expediente, que ya supera las 1.500 fojas e incluye allanamientos, autopsias y pericias telefónicas, llevó a los fiscales a considerar que el hecho se encuentra esclarecido a poco más de un mes de cometido.
Ahora, se continúa investigando la estructura narco que habría ordenado el ataque, un planteo realizado también por los abogados querellantes de las familias, como Diego Storto y Fernando Burlando, que los fiscales califican de “persecución penal estratégica”.




