
“Milei se encierra en Olivos para esperar la voluntad divina (y la de JP Morgan)”
A la espera de la definición electoral, el Presidente Javier Milei decidió recluirse en la residencia oficial de Olivos, donde planea pasar los próximos días alternando entre la lectura de la Biblia libertaria y el monitoreo de los mercados, su verdadera religión.
El mandatario volvió desde Rosario por vía terrestre, porque el helicóptero “no tiene el torque suficiente para elevar tanto ego junto”, según fuentes cercanas al Ministerio de Aerodinámica Liberal.
Ayer recibió al CEO de JP Morgan, Jamie Dimon, quien habría llegado al país con una misión humanitaria: explicarle al Gobierno cómo funciona una economía que no depende de los sorteos por Instagram. La reunión fue calificada como “histórica” por la Casa Rosada, y como “de riesgo” por los traductores, que todavía no saben cómo decir shock de confianza en libertario.
Mientras tanto, el resto del país espera los resultados electorales con la misma ansiedad con la que Milei espera la bendición de Wall Street.



