
Gran Premio de México: los autos giran, los millones también
La Fórmula 1 sigue su recorrido por el mundo para recordarle al planeta que la crisis económica no existe mientras haya bólidos de 300 km/h quemando combustible premium.
Este fin de semana, el circo de la velocidad aterrizó en el Autódromo Hermanos Rodríguez para la vigésima fecha del campeonato, donde los autos corren, los pilotos sonríen, y los fanáticos mexicanos gritan “¡Checo!” aunque Checo siga corriendo para no llegar nunca.
🏆 Max Verstappen: volvió el villano que necesitábamos
Después de un GP de Estados Unidos que tuvo más suspenso que una elección argentina, Max Verstappen renació con su Red Bull reciclado de 2023 y se llevó la victoria en Austin.
Ahora el neerlandés amenaza con arruinarle el sueño a McLaren, que había empezado a creer que podía ganar… hasta que la realidad volvió a golpearlos con el volante en la cara.
Oscar Piastri y Lando Norris siguen peleando por el título entre ellos, como dos hermanos que se odian pero comparten la misma heladera, mientras Max acelera con la misma tranquilidad con la que un gato pisa una cucaracha.
Franco Colapinto: el argentino que corre con esperanza y mate
Entre tanto glamour europeo y patrocinadores millonarios, aparece Franco Colapinto, el pibe de Pilar que hace lo imposible para demostrar que merece una butaca en 2026.
Y lo logró: fue 9° en la tanda, con un tiempo de 1m19s331, superando al estonio Paul Aron, alias “el Gasly suplente”, que giró medio segundo más lento.
En Alpine ya lo miran distinto: algunos dicen que Colapinto no corre, flota con fe peronista y reflejos europeos, una combinación que desconcierta a los ingenieros franceses.
“Estoy contento, pero falta ritmo”, declaró Franco. Lo que no dijo —por respeto— es que también falta motor, falta guita y falta que la FIA deje de poner banderas rojas cada tres vueltas.
🏁 Leclerc al frente y la sorpresa de Lindblad: cuando el becario te humilla
El más rápido de la jornada fue Charles Leclerc, demostrando una vez más que Ferrari siempre promete los viernes… y se autodestruye los domingos.
Pero la gran sorpresa fue Arvin Lindblad, sueco-británico de 17 años, que metió el sexto mejor tiempo con el Red Bull de Verstappen.
Sí, el chico que todavía no puede votar ni alquilar un departamento, ya maneja un Fórmula 1.
El dato preocupante: de los nueve novatos, solo uno se metió entre los titulares.
Los demás, según los equipos, “están en proceso de aprendizaje”. Traducción: van a ser influencers antes que pilotos.
💬 Conclusión provisional: el mundo gira, los autos también
Mientras tanto, México vibra, Verstappen sonríe con malicia, McLaren reza, y Colapinto sueña con su butaca 2026, esa que parece más difícil de conseguir que un dólar oficial a $350.
Los autos seguirán girando, los motores rugiendo, y los argentinos mirando el cronómetro con la fe intacta:
“Algún día ganaremos algo… aunque sea la práctica libre 3.”



