Sociedad

Mario Adaro habló de la IA Judicial en términos de Star Wars: «Es el lado oscuro y el luminoso de lo que pasa»

Miércoles, 9 de Julio 2024

La Suprema Corte será parte del Programa Piloto de Uso Estratégico y Responsable de IA Generativa en la Justicia Argentina con el objetivo de evaluar de manera crítica el uso de herramientas.

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza, a través de su Laboratorio de Innovación JusMendoza.Lab, formará parte del Programa Piloto de Uso Estratégico y Responsable de IA Generativa en la Justicia Argentina, un proyecto que reúne a más de 20 instituciones judiciales del país. Por este tema, uno de los miembros de la Corte, Mario Adaro, dialogó con MDZ Radio 105.5 FM y destacó que el principal objetivo de esta iniciativa es evaluar de manera crítica el empleo de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT y Gemini en el ámbito judicial. Se pretende mejorar la eficiencia y calidad de las tareas judiciales, además de escalar y amplificar los resultados obtenidos en pruebas realizadas por diversos actores del sistema judicial argentino. Asimismo, se busca educar a los miembros de los órganos judiciales sobre el uso adecuado y ético de la IA generativa para fomentar prácticas responsables y estratégicas en este campo en constante evolución.

«Hace tiempo venimos explorando las utilidades, las luces y sombras de la aplicación de la tecnología pero fundamentalmente de todo lo que ayuda a mejorar los tiempos y la transparencia de justicia«, dijo Adaro y agregó: «Este programa que se lanza el miércoles está liderado por la Junta Federal de Cortes, que es donde están todas las Cortes Superiores y tribunales de las provincias, donde hay un Instituto Federal de Innovación Tecnología y Justicia (IFITEJ) que me toca presidir y, junto con el laboratorio de inteligencia artificial de la UBA, largamos un primer programa piloto».

«Venimos haciendo distintas líneas de acciones de aplicación de inteligencia artificial de Justicia«, comentó el miembro de la Corte y explicó que realizan «una especie de onboarding, es decir, de inicio de entrenamiento y de capacitación inicial para quienes lo están usando y lo quieren usar aplicado a justicia con un uso ético responsable y también haciendo un relevamiento. Al día de hoy tenemos más de 850 voluntarias y voluntarios inscriptos de todo el país, de todos los tipos de tribunales, instancias y fueros. Empieza mañana, pero va a quedar abierto unos 15 días más donde aspiramos a tener unos 2000 voluntarios». Agregó que «la idea es relevar, ver qué uso es mejor y para qué decretos, acciones y tipos de tareas dentro de los tribunales y, a partir de ese relevamiento, sistematizar y hacer recomendaciones en su uso».

En cuanto a los aspectos negativos, Adaro puntualizó en algunas deficiencias en la traducción, teniendo en cuenta que se trata de «lenguajes de volúmenes grandes, que se le dice lenguajes largos de modelos de entrenamiento». Muchas veces la traducción no coincide a la hora de la respuesta. «También se produce lo que se le llaman alucinaciones donde las respuestas parecen coherentes, pero no son ciertas y tiene algún porcentaje de falsedad la respuesta. Lo más importante son los tipos de sesgos o discriminaciones que se producen a la hora de las respuestas», explicó y aclaró que se debe a que «por eso es este programa piloto, por eso no es una aplicación directa».

«El nivel de evolución, de escalabilidad y de respuestas que tiene hace que día a día se puede notar cómo mejora la performance de las respuestas. Siempre con control humano para reafirmar, siempre la decisión va a ser humana, siempre entendiendola como herramienta. Hay tareas en general que hacemos reiteradas, sistemáticas en todas nuestras actividades», dijo Adaro en relación a los aspectos positivos. 

En esta sintonía, el magistrado aseguró que «tiene que haber regulación, pero antes tiene que haber una reflexión ética para comprender qué está pasando. En términos de Star Wars el lado oscuro y el lado luminoso de lo que pasa». 

«Hay que tratar de pensarlo desde quienes tenemos la mayor responsabilidad, pero también hay que impulsar los cambios desde abajo y desde la exigencia ciudadana», dijo Adaro y añadió que en «los últimos 30 años, los debates de la transformación de la justicia han sido solamente dentro del ámbito jurídico con poca participación ciudadana. Si se quiere acceder a la justicia tiene una intermediación, que está bien porque así está diseñada institucionalmente, pero tenemos también que pensar en que el servicio de justicia está hecho para la ciudadanía, no para jueces, juezas, abogados y abogadas. En esa transformación es en donde hay que hacer los cambios».

Finalmente, planteó que «tiene mucho para aportar a la transformación tecnológica, pero también tiene que aportar en transparencia y no está en la agenda en general de la justicia rendir cuentas». Frente a esta situación, Mario Adaro adelantó en MDZ Radio que «a la vuelta de la feria tenemos la posibilidad de, en una especie de tablero de indicadores, afirmar que es posible medir la justicia, medir expediente por expediente, magistrada por magistrado y lo podemos hacer público. O sea, se puede tener acceso a saber cuánto me demoro yo expediente por expediente y cuál ha sido mi performance de mes a mes de año a año».

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