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Cómo es la formación de un guardavidas y cómo actúa en un caso de asfixia por inmersión

Domingo, 07 de Enero 2024

Desde el Sindicato de Guardavidas ofrecieron un pormenorizado detalle a raíz de los ahogamientos de dos nenes (10 y 12 años) en piletas de Rosario

Mientras avanzan investigaciones por la muerte de un niño de 10 años en una de las piletas del Jockey Club y otro de 12 en las del Club Saladillo, ambos en el marco dos casos de asfixia por inmersión, desde la delegación Rosario del Sindicato de Guardavidas (Sugara) explicaron cómo se desempeña un rescatista en un natatorio o piscina, en qué consiste su formación profesional y cómo actúa en estos casos de emergencia. A su vez, advirtieron que las tuberías y recovecos de las piscinas deberían estar provistos de una rejilla protectora capaz de impedir el paso de extremidades y no tendrían que estar encendidos cuando hay personas en el lugar y que es responsabilidad del guardavidas advertir sobre el peligro que representa curiosear y jugar alrededor de los mismos, algo muy común a lo largo de los años en todas las piletas de Rosario.

Lo cierto es que la cantidad de egresados año tras año es «muchísima», puesto que en Rosario hay seis instituciones que dictan el curso de guardavidas. La formación se dicta en los profesorados de Educación Física (Isef Nº11 e Instituto General San Martín), la escuela de la Cruz Roja, la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA), el Instituto de Actividades Deportivas (IAD) y la Asociación Mutual de Guardavidas Argentinos Asociados (Amgaa – Sugara).

«El curso dura 12 meses y la carga horaria mínima exigida por el Ministerio de Educación son 600 horas, aunque algunas instituciones tienen más de mil, de acuerdo al tipo de formación que ofrecen»,  el secretario general de Rosario y zona del Sindicat Unico de Guardavidas y Afines de la República Argentina (Sugara) respecto al curso de capacitación que brinda el aval oficial como rescatista en medios acuáticos, ya sea piscinas o aguas abiertas.

Un niño de 10 años permaneció  sumergido por varios minutos en la pileta La Dulce, en el country del Jockey Club.

Un niño de 10 años permaneció sumergido por varios minutos en la pileta La Dulce, en el country del Jockey Club.

En ese marco, detalló que la formación es teórico práctica y en la misma se enseñan maniobras de RCP y primeros auxilios; anatomía y fisiología; responsabilidad civil y penal; vientos y mareas y preparación física fuera del medio acuático. «En el caso de natatorios, se capacita en todo lo que es tomas, filtros, tapaduras; aproximación, rescates (con y sin elementos)», aclaró Nallino.

«Es muy buena y abundante la formación del guardavidas y en muchos cursos se dicta todo lo que concierne al mantenimiento de piscinas y playas», aseguró respecto a la formación con la que egresa un guardavidas tanto en Rosario, la región como en todo el país.

Respecto a lo que concierne a los cuidados a tener en cuenta en un natatorio, el gremialista explicó: «Hay una reglamentación qué indica la cantidad de guardavidas que tiene que haber por cantidad de personas» y comentó que estadísticamente se calcula uno cada 125 personas, o bien uno cada una 25 metros de extensión o dos caso de una olímpica de 50 metros. En ese sentido, aclara que «si el domingo se duplica esa cantidad de personas, no se puede ir buscar un guardavidas en ese momento, al menos ningún club o institución suele hacerlo».

Filtros y normas de seguridad

En el caso de los filtros, uno de los factores que posiblemente desencadenaron el fatal desenlace del chico de 10 años, el especialista sostuvo que deben estar amurados en el fondo mediante una rejilla donde nadie pueda siquiera introducir una mano mano o pie.

«Hay filtros que, de acuerdo a la potencia, deberían estar apagados; no sería recomendable mantenerlo encendido si tiene mucha potencia de succión y menos si hay mucha gente en el natarorio», consideró, a pesar de que aclaró que no tiene conocimiento respecto a lo que pudo haber pasado en la pileta del Jockey Club Rosario.

No obstante, recomendó: «La gente, sean chicos o adultos, no debería ir a curiosear a la rejilla o filtro, pese a que los guardavidas constantemente realizan la recomendación, pero lo cierto es que la curiosidad es más grande que la advertencia».

También indicó que «no es responsabilidad del guardavidas que haya rejilla protectora o no en los filtros» y para eso suelen elaborar un informe ni bien ingresan al natatorio.

Cuidados y forma de trabajo en una pileta o playa

Además de la base teórica, Nallino explicó que los guardavidas terminan de forjar su formación a través de prácticas coordinadas por otros profesionales, quienes les explican las condiciones a tener en cuenta en un natatorio o playa. Si es una pileta profunda o playa, si tiene escalones o escalera y si las piscinas grandes o chicas están conectadas o no, el ingreso a las duchas y otros factores a determinar el desempeño correspondiente.

«El guardavidas debe colocarse de frente al agua, mirando el espejo de agua y observando dentro del agua, atento a una eventual emergencia. No hay otra posibilidad«, explicó. Y en caso de una intervención de emergencia de asfixia por inmersión, los guardavidas tienen facultades para realizar maniobras de RCP aunque no siempre podrá ver todo lo que pasa, dado que suelen ponerse en juego múltiples factores, más allá de observar lo que acontece en el entorno.

Reválida del título

La reválida del título de guardavidas se realiza una vez al año y consiste en nadar 500 metros en un tiempo determinado, pero también se refuerzan las maniobras de rescate por medio de un remolque y se realiza un taller de RCP para actualizarse en esa materia, tan fundamental por estas épocas, donde los accidentes en medios acuáticos son frecuentes.

El caso del niño de 10 años

El caso del nene de 10 años ocurrió minutos después de las 17 del martes en la pileta denominada La Dulce, del country de Jockey Club, que se levanta en el gran predio al que se ingresa por Eva Perón y Wilde. La piscina donde ocurrió el hecho es la que se encuentra frente al restaurante principal de la institución y cerca de las canchas de fútbol y tenis y fue clausurada por el mismo club y por orden de la fiscal de Homicidios Mariela Oliva, que lleva adelante la investigación.

El chico permaneció sumergido por espacio de varios minutos en La Dulce y fue rescatado por guardavidasSufrió un paro cardiorrespiratorio y fue atendido por profesionales del club y posteriormente trasladado en una ambulancia donde, según trascendió, le realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).

El caso es investigado por la fiscal de Homicidios Culposos Mariela Oliva del Ministerio Público de la Acusación. “Se libraron medidas y toma de testimonios. Se analizará si hay algún delito penal a investigar o se trató de un accidente”, explicaron desde Fiscalía, mientras se esperaban las actuaciones policiales.

El niño, por su parte, permanecía en grave estado en el sector de cuidados intensivos del Sanatorio de Niños, donde murió.

El otro episodio en las piletas del Club Saladillo

Según fuentes policiales, el caso del niño de 12 años que falleció en la pileta del complejo ubicado en Arijón y Pavón ocurrió el viernes, cerca de las 16.35, cuando la central del 911 recibió el pedido de auxilio. Al arribar, un móvil del Sistema Integrado de Salud los médicos atendieron al niño.

Los efectivos entrevistaron al guardavidas del complejo deportivo quien explicó a la policía que momentos antes «un menor de edad se sumergió en la pileta y luego no salió del fondo y que inmediatamente se arrojó para el auxilio».

El guardavidas dijo que al sacarlo comenzó a hacerle maniobra de RCP y solicitó la presencia de una unidad Sanitaria. Cuando llegó la unidad de emergencia URG 304 le realizaron durante aproximadamente 40 minutos maniobras de RCP pero no pudieron lograr su recuperación y constataron su fallecimiento por ahogamiento. De acuerdo a algunas versiones, el niño habría sufrido convulsiones dentro de la pileta.

Un antecedente muy cercano en el Club Teléfonos

Hace tres meses ocurrió otro hecho desesperante en una pileta rosarina. Una niña de seis años quedó con su brazo atrapado en el filtro de la piscina del Club Teléfonos, ubicado en la zona norte de la ciudad.

En aquella ocasión, si bien no hubo en ningún momento riesgo de ahogamiento, el susto de la niña y sus padres fue mayúsculo al pasar las horas y no lograr liberarla.

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